La diputada de Ceuta Ya! en la Asamblea de la ciudad, Julia Ferreras, ha reclamado que se rebaje la tensión política y social provocada por la crisis migratoria y ha pedido a los responsables políticos que no contribuyan a agravar un escenario que considera ya especialmente delicado.
En declaraciones a la Cadena SER recogidas por Europa Press, Ferreras ha considerado legítimas las manifestaciones que se están produciendo en Ceuta, pero ha cuestionado el discurso de determinados sectores de la derecha y, en particular, del PP. A su juicio, la utilización constante de términos como «invasores» está contribuyendo a deteriorar la convivencia.
«Tenemos que empezar a dejar de echar gasolina a un fuego ya suficientemente encendido», ha reclamado la diputada, que ha situado la responsabilidad tanto en el Gobierno central como en el Ejecutivo ceutí.
Ferreras ha acusado al PP de estar «alentando» un clima que puede terminar perjudicando la convivencia en la ciudad. También ha criticado las fotografías de dirigentes populares con personas a las que ha definido como «agitadores», entre ellas Vito Quiles.
La diputada también ha dirigido sus críticas al presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, al que reprocha que mantenga el término «invasión» para referirse a la llegada de migrantes y que haya reclamado su «expulsión inmediata». Ferreras considera que este discurso genera un «clima de inseguridad y malestar» y sostiene que entra en contradicción con las explicaciones ofrecidas anteriormente por el propio presidente ceutí sobre la necesidad de respetar los procedimientos legales de devolución.
A juicio de Ferreras, el debate migratorio ha terminado instalando en Ceuta un relato que dificulta encontrar una salida al problema. La diputada ha lamentado lo que considera una falta de «responsabilidad política desde el primer minuto» y ha reprochado a los responsables públicos no haber explicado, en sus palabras, «sin mentiras» qué estaba ocurriendo.
Ferreras ha extendido sus críticas a los dos grandes partidos nacionales. Según ha denunciado, Ceuta ha sido utilizada «como un peón más» dentro de la confrontación política entre el PSOE y el PP.
La diputada ha insistido en que no cuestiona el derecho de los ciudadanos a manifestarse, pero ha reclamado que las protestas no se conviertan en un elemento más de escalada. Su llamamiento llega en un momento de especial tensión en la ciudad por la situación migratoria y por el enfrentamiento político sobre cómo gestionar la llegada y acogida de personas migrantes.