La tensión en Irán volvió a aumentar este lunes después de que la Guardia Revolucionaria de Irán anunciara ataques contra instalaciones militares en Jordania y Bahréin con presencia estadounidense.
Según el comunicado difundido por la agencia Tasnim, la primera parte de la operación tuvo como objetivo la base aérea Príncipe Hassan, en territorio jordano. Irán asegura que empleó misiles y drones para alcanzar depósitos de combustible y zonas destinadas al almacenamiento de armamento. Estas afirmaciones no han sido verificadas de manera independiente.
Horas después, las autoridades iraníes informaron de una segunda ofensiva contra la base de Sheij Isa, en Bahréin. Teherán sostiene que el ataque dañó centros de mantenimiento de helicópteros, un hangar vinculado a aeronaves de guerra electrónica y las instalaciones desde las que Estados Unidos dirige operaciones con drones.
La Guardia Revolucionaria presentó estas acciones como respuesta a los bombardeos estadounidenses realizados previamente contra puntos de la República Islámica. Además, advirtió de que las represalias podrían continuar.
El anuncio incrementa la preocupación por una escalada regional de consecuencias difíciles de prever. Jordania y Bahréin mantienen vínculos militares con Washington, por lo que cualquier ataque contra sus instalaciones puede ampliar el conflicto y elevar la presión diplomática internacional.