Un total de 24.646 inmigrantes irregulares han llegado a España hasta el 30 de septiembre, según el último balance de Interior. La cifra no incluye el 30 y el 31 de julio en Ceuta, cuando entraron decenas de miles de personas, y por eso el descenso del 10,3 % respecto a 2025 debe leerse con cautela.
El informe del Ministerio del Interior refleja un descenso global. Hasta septiembre del año pasado habían llegado 27.475 personas, un 10,3 % más que ahora.
Pero ese total deja fuera la entrada masiva de Ceuta de finales de julio. Interior indica que las cifras de la ciudad autónoma se dan sin contar el 30 y el 31 de julio.
Por mar llegaron 19.900 irregulares, un 19 % menos que en 2025, cuando fueron 24.586. Lo hicieron en 854 embarcaciones, 113 menos que un año antes. El resto accedió por tierra a Ceuta y Melilla.
El archipiélago es el que más baja. Hasta el 30 de septiembre llegaron 7.133 personas a bordo de 95 embarcaciones.
Son 5.715 menos que en los mismos meses de 2025, cuando fueron 12.848 en 211 pateras. La caída es del 44,5 %.
Mientras Canarias pierde peso, la Península y Baleares avanzan. Allí llegaron 12.742 personas, más de la mitad del total, y un 8,8 % más que las 11.709 de 2025. Utilizaron 753 embarcaciones, siete más que el año anterior.
A la Península entraron 6.334 inmigrantes, un 7,9 % más que los 5.865 de 2025. Lo hicieron en 403 embarcaciones, 27 menos que entonces.
Baleares recibió 6.408, es decir, 564 más que en el mismo periodo de 2025. Las pateras fueron 350, frente a las 316 del año anterior.
Las entradas terrestres crecen en las dos ciudades autónomas. A Ceuta entraron 4.076 irregulares, 1.430 más que en 2025, cuando fueron 2.646. Supone un aumento del 54 %. Esta cifra no incluye el 30 y el 31 de julio. Por mar llegaron a Ceuta dos personas, frente a las cuatro del año anterior.
En Melilla, el crecimiento por tierra es mayor. Han entrado 670 personas, 427 más que en el mismo periodo del año anterior. Es un 175,7 % más. Por mar llegaron 23, dos menos que en 2025.