El Ministerio del Interior ha ampliado el dispositivo de triaje para los migrantes que permanecen en Ceuta. Con ello busca agilizar tanto las solicitudes de asilo como las devoluciones.
Interior recuerda que este procedimiento es preceptivo antes de iniciar cualquier trámite administrativo. Se aplica igual ante una expulsión, una devolución, una solicitud de protección internacional o la protección de menores y víctimas de trata.
El proceso incluye un reconocimiento médico a cargo de Cruz Roja. También contempla un examen de vulnerabilidad, realizado por los servicios médicos de la Policía Nacional, dirigido a menores, embarazadas, personas mayores o con discapacidad.
Además, se toman datos biométricos, fotografías, huellas decadactilares y escáneres de documentación. Toda esa información queda finalmente registrada en una base de datos policial.
La Policía Nacional ya identificaba y reseñaba a migrantes en la Jefatura Superior de Ceuta y en el puesto fronterizo. Desde este jueves, suma ocho nuevas líneas de trabajo en el CATE provisional del Polígono de El Tarajal.
En esas líneas trabajan agentes de las unidades de Extranjería y Fronteras, Policía Científica y Seguridad Ciudadana. Cuentan con equipos informáticos, impresoras y conexión de red para completar la identificación de cada migrante.
Cuando termine el acondicionamiento del centro, previsto para el 4 de septiembre, esas ocho líneas pasarán a ser 14. Se sumarán así a las cuatro que ya funcionan en la Jefatura Superior y a las seis del paso fronterizo.
Este jueves llegó también a Ceuta un equipo de once miembros de la Dirección General de Protección Internacional. Su función es reforzar la tramitación de las solicitudes de asilo que se formulan durante el triaje.
Ese equipo participa en las entrevistas a los solicitantes de protección internacional, con especial atención a menores desamparados, mujeres, niñas y otras personas vulnerables. Las realiza tanto por la mañana como por la tarde, de forma presencial.
Paralelamente, también instruye los expedientes de quienes fueron entrevistados en días anteriores. Algunas entrevistas se hacen por videoconferencia, con apoyo de personal de la sede central en Madrid.
El CATE de El Tarajal dispone de 856 metros cuadrados para uso policial, con una zona de comedor y un espacio pensado para familias. A partir del 4 de septiembre sumará además una nave de 1.179 metros cuadrados de uso habitacional.
Esa nueva zona tendrá capacidad para 400 personas y contará con aseos y duchas de uso exclusivo para los migrantes alojados.