La lluvia ha vuelto a demostrar su cara más implacable en el sur de España. El municipio de Grazalema, situado en la sierra de Cádiz, ha vivido una madrugada marcada por un episodio excepcional de precipitaciones, con 220 litros por metro cuadrado acumulados en apenas nueve horas. La intensidad del temporal ha obligado a activar el aviso rojo por lluvias extremas, el nivel más alto de alerta.
Entre la medianoche y las nueve de la mañana, el agua ha desbordado la capacidad del terreno y de las canalizaciones, provocando escenas poco habituales incluso para una localidad acostumbrada a convivir con la lluvia. Calles convertidas en improvisados cauces, bajos anegados y un ayuntamiento afectado por filtraciones reflejan la magnitud del episodio.
La situación se complicó especialmente en torno a las cuatro de la madrugada, cuando se realizaron varios avisos al 112 por la entrada de agua en dos locales comerciales. Los Bomberos tuvieron que intervenir para evaluar los daños y evitar riesgos mayores, mientras vecinos y personal municipal trataban de achicar el agua que brotaba incluso de las paredes del edificio consistorial.
El alcalde, Carlos Javier García, reconoció que la tierra “ya no soporta más agua”. Y no es una exageración: solo en el mes de enero se han recogido cerca de 1.300 litros, más de la mitad de todo lo registrado durante el pasado año hidrológico. Un dato que explica por qué, esta vez, las infraestructuras habituales no han sido suficientes.
Además, la pedanía de Benamahoma, con unos 400 habitantes, ha quedado incomunicada por carretera, lo que ha incrementado la preocupación entre los vecinos y las autoridades locales.
El temporal también ha tenido consecuencias en el suministro eléctrico. Durante la madrugada se produjo un corte de luz que afectó a parte del municipio y que fue restablecido alrededor de las 05.30 horas por Endesa, aunque los técnicos continúan trabajando para descartar nuevas incidencias en la zona, según Europa Press.
Grazalema, conocida por ser uno de los puntos más lluviosos de España, rara vez sufre inundaciones de este calibre gracias a su sistema de canalizaciones. Sin embargo, el volumen extraordinario de agua caído en tan poco tiempo ha superado cualquier previsión, dejando imágenes que no son habituales ni siquiera aquí.
Desde el Ayuntamiento se pide máxima precaución, evitar desplazamientos innecesarios y seguir las indicaciones de los servicios de emergencia. El episodio vuelve a poner sobre la mesa el impacto de los fenómenos meteorológicos extremos, cada vez más intensos y frecuentes, y la necesidad de reforzar la prevención en zonas especialmente expuestas.
Mientras la lluvia sigue marcando el ritmo en la sierra gaditana, Grazalema intenta recuperar la normalidad con la vista puesta en el cielo y el terreno aún empapado.