Las protestas del fin de semana contra la situación de la educación pública, el coste de la vida y la violencia policial han dejado 2.397 arrestos en Francia el sábado. La Policía de París ha anunciado otros 108 en las tres últimas horas del domingo.
Los 108 arrestos se produjeron entre las 21.00 horas y la medianoche del domingo, según la Prefectura de Policía de París. Los atribuye a grupos dispersos de jóvenes delincuentes oportunistas que, según su versión, intentan saquear comercios.
El cuerpo policial asegura que sus agentes intervienen de forma sistemática para dispersarlos y detenerlos, y promete mantener la presión. La Prefectura no ha vinculado estos arrestos con las manifestaciones.
Ese mismo domingo, un millar de personas se concentró sin autorización previa en la plaza de la República de París. Hubo enfrentamientos que se prolongaron durante la tarde.
El sábado, el Ministerio del Interior francés cifró en 720 los arrestos en la capital. De ellos, 517 derivaron en detenciones: 171 de menores y 346 de mayores de edad.
A nivel nacional, el Gobierno anunció 2.397 arrestos y más de 500 agentes heridos. Los de París suponen algo menos de la tercera parte del total.
Las protestas se suman a la movilización nacional del 6 de octubre. Según cifras oficiales, participaron más de 250.000 personas, 56.000 de ellas en París.
Una joven francesa de 17 años perdió el sábado la visión del ojo izquierdo en Mulhouse, en la región de Alsacia. Recibió en la cara el impacto de un cartucho de gas lacrimógeno disparado por agentes de Policía.
La Fiscalía de Mulhouse informó de que la pérdida es definitiva. La menor fue atendida por los Bomberos y trasladada a un hospital.
La manifestación se celebró cerca de la estación de tren con cerca de mil personas. Según la Fiscalía, un grupo de 400 se dirigió hacia la estación para intentar irrumpir en el edificio.
La Fiscalía afirma que los agentes usaron gases lacrimógenos para proteger a los viajeros y frente a un intento de saqueo de varios comercios. También tuvieron que hacer frente al lanzamiento de fuegos artificiales.
La Fiscalía dirige ahora una investigación para determinar cómo se produjo la lesión. Avisa de que será compleja por la gran cantidad de personas presentes y la dificultad de la operación de mantenimiento del orden.
La Inspección General de la Policía Nacional se ha hecho cargo del caso. Es su tercera intervención del sábado, tras la amputación de la mano de un manifestante en Saint-Étienne y la grave lesión craneal de otro en París.