La Policía Nacional ha detenido a dos menores de 17 y 16 años, residentes en Burgos, como presuntos responsables de la muerte de una mujer de 83 años en su domicilio de la calle Vitoria. La anciana falleció por insuficiencia respiratoria después de que la amordazaran y la inmovilizaran, impidiéndole acceder al aparato de oxígeno que necesitaba para respirar.
Los dos jóvenes fueron localizados anoche y prestaron declaración durante la madrugada. Una vez concluido el atestado policial, ambos han pasado a disposición de la Fiscalía de Guardia de Burgos, que deberá decidir si solicita su ingreso cautelar en un centro de menores.
Durante la investigación, los agentes también han recuperado varias de las joyas de oro que habían sido sustraídas de la vivienda.
Desde el primer momento, la Policía Nacional investigó el fallecimiento como un homicidio y situó el robo entre las principales hipótesis, aunque sin descartar otros posibles móviles.
La inspección ocular del domicilio reveló un importante desorden en el interior de la vivienda. Los investigadores observaron que las estancias registradas eran precisamente aquellas en las que habitualmente se guardan objetos de valor, como dinero y joyas, lo que reforzó la hipótesis de que el objetivo era sustraer bienes.
La autopsia determinó que el cuerpo no presentaba otros signos de violencia, según las fuentes policiales citadas en el comunicado difundido por Europa Press. La muerte se produjo por insuficiencia respiratoria después de que la víctima quedara inmovilizada y sin posibilidad de utilizar el oxígeno que necesitaba.
Las declaraciones recogidas por los investigadores permitieron acotar con precisión el momento de los hechos. Tanto el robo como la muerte de la mujer se produjeron durante la misma tarde.
A partir de esa franja horaria, los agentes de la Policía Judicial llevaron a cabo distintas diligencias, entre ellas el análisis de las imágenes de cámaras de seguridad. Estas actuaciones permitieron identificar y localizar a los dos menores detenidos.
La investigación continúa abierta. La Policía Científica analiza las muestras recogidas en el domicilio y las cotejará con las de los sospechosos para comprobar si existe correspondencia.
Los investigadores no descartan nuevas detenciones mientras avanzan las pesquisas para esclarecer todas las circunstancias de la muerte y el robo.