El Rey reivindica el diálogo y la cooperación entre los 22 países de la comunidad ante el avance de un orden multipolar, mientras el presidente del Gobierno propone estrechar la alianza con la UE siguiendo el ejemplo de Canadá
El rey Felipe VI ha llamado a los 22 países de la Comunidad Iberoamericana a seguir respaldando el sistema de cumbres por su «impacto positivo» y porque representa un «ejemplo de entendimiento y cooperación» frente a las rivalidades internacionales. Así lo ha defendido durante la inauguración de la XXX Cumbre Iberoamericana, celebrada en el Teatro Real de Madrid.
El monarca ha advertido de que el mundo avanza hacia un nuevo orden multipolar, cuyos contornos todavía son inciertos, y ha subrayado que los desafíos globales exigen respuestas conjuntas. En este contexto, ha planteado a los países participantes la disyuntiva de «responder con una voz armónica o 22 voces disonantes».
Felipe VI ha reivindicado la comunidad como «un instrumento de unidad y desarrollo basado en el diálogo, la cooperación y la solidaridad», capaz de contribuir a un espacio de mayor libertad y prosperidad para unos 700 millones de personas. También ha defendido valores compartidos como la igualdad, el respeto a las normas, la innovación y los avances sociales.
Por su parte, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha invitado a América Latina y el Caribe a seguir el ejemplo de Canadá y estrechar sus relaciones con Europa. Ha propuesto construir una alianza «más fuerte, más ambiciosa y con mayor peso en el mundo», con España y Portugal como puentes entre ambas orillas del Atlántico.
Sánchez ha criticado la tendencia de algunos países a cerrarse y reducir la cooperación, y ha defendido que «frente a quienes se cierran, nosotros debemos abrirnos» y «frente a los que alimentan la guerra, nosotros debemos ser sembradores de paz». A su juicio, la Comunidad Iberoamericana puede actuar como catalizador de una colaboración más estrecha entre Europa, América Latina y el Caribe.
La cumbre reúne en Madrid a representantes de los 22 países, entre ellos diez jefes de Estado y tres vicepresidentes. Felipe VI ha animado a aprovechar el encuentro para lograr resultados concretos y seguir construyendo una sociedad «más justa, más próspera y más inclusiva». Honduras acogerá la próxima cita en 2028.