La Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, ha advertido este lunes de los riesgos de aceptar las condiciones planteadas por Irán en el estrecho de Ormuz, especialmente la posibilidad de imponer restricciones o peajes al paso de buques.
Kallas ha subrayado que las rutas marítimas internacionales deben mantenerse “libres y abiertas para todos”, y ha advertido de que legitimar este tipo de medidas podría abrir la puerta a situaciones similares en otros puntos estratégicos del comercio mundial.
En declaraciones antes de participar en el Consejo de Asuntos Exteriores celebrado en Bruselas, la dirigente europea ha insistido en que aceptar limitaciones sobre quién puede transitar por estrechos internacionales supondría entrar en una lógica peligrosa.
“Si empiezas a imponer condiciones sobre qué puede pasar o no, entonces ya estás entrando en la lógica de que limitar ese paso es, de algún modo, legítimo”, ha señalado.
La Alta Representante ha defendido que la comunidad internacional debe mantener la presión diplomática para garantizar la libertad de navegación, recordando que existen otros puntos críticos en el mundo que podrían verse afectados por dinámicas similares.
Kallas también ha apuntado a la importancia de la cooperación internacional, tras destacar como positivo que algunos líderes globales respalden públicamente la libre navegación en Ormuz y confía en que actores como China puedan ejercer influencia para rebajar la tensión.
En relación con las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, la responsable de la diplomacia europea ha lamentado el estancamiento actual, marcado por “amenazas constantes y acusaciones mutuas”, y ha reconocido que el proceso se encuentra en un punto muerto.
“Es muy complicado y, al final, Estados Unidos tiene que llegar a un acuerdo con Irán”, ha concluido Kallas, que ha abogado por una primera fase de desescalada que incluya el cese de ataques y la reapertura del estrecho de Ormuz.