La delegación española logró sus dos primeras medallas en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina d’Ampezzo gracias al oro del catalán Oriol Cardona y al bronce de la andaluza Ana Alonso en la prueba de Sprint de esquí de montaña. Estos metales representan la sexta y séptima medalla olímpica invernal para España y confirman la tercera participación consecutiva con presencia en el podio.
El triunfo de Cardona supone el primer oro español en unos Juegos de Invierno en 54 años, recogiendo el testigo del mítico Francisco Fernández Ochoa, campeón en Juegos Olímpicos de Sapporo 1972. Por su parte, Ana Alonso, que en octubre sufrió un grave accidente que puso en duda su participación, logró un meritorio bronce, igualando la cifra de dos medallistas en una misma edición como ya ocurriera en 2018.
La primera medalla española en la historia olímpica invernal llegó precisamente en Sapporo 1972, cuando Fernández Ochoa conquistó el oro en eslalon especial, marcando un hito para el deporte nacional. Veinte años después, en Juegos Olímpicos de Albertville 1992, su hermana Blanca Fernández Ochoa logró el bronce en eslalon, convirtiéndose en la primera mujer española en subir a un podio olímpico.
Tras años sin éxitos y el escándalo de dopaje que afectó a Johann Mühlegg en Juegos Olímpicos de Salt Lake City 2002, España rompió la sequía en Juegos Olímpicos de PyeongChang 2018. Allí, Regino Hernández obtuvo el bronce en snowboard cross y Javier Fernández consiguió otro bronce en patinaje artístico, devolviendo a España al podio invernal.
En Juegos Olímpicos de Pekín 2022, Queralt Castellet sumó una histórica plata en halfpipe, siendo la primera española en lograr ese metal en unos Juegos de Invierno. En esta edición de Milán-Cortina, no pudo repetir éxito y terminó décima, pero la irrupción de Cardona y Alonso consolida el crecimiento del deporte español en el ámbito invernal.