España se encuentra inmersa en las puertas de un nuevo episodio cálido que amenaza con consolidarse como una nueva ola de calor, impulsado por una subida generalizada de los termómetros y una ausencia casi total de precipitaciones. Según ha informado la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), «el protagonista va a ser una vez más el calor intenso», situando a gran parte del territorio nacional en una situación de extrema vulnerabilidad frente al riesgo de incendios y las altas temperaturas.
Esta escalada térmica coloca al actual periodo estival en una situación excepcional dentro de los registros históricos. En palabras del portavoz de la agencia, «Julio, ahora mismo, con los datos actualmente disponibles y el pronóstico hasta final de mes está empatado como el mes más cálido junto con julio de 2022, de todos los meses de toda la serie».
El impacto sobre el ecosistema ya se refleja con crudeza en los datos de superficie afectada. Según el sistema Copernicus de la Comisión Europea, hasta el pasado domingo se habían calcinado 153.000 hectáreas en España, «una cifra que supera el promedio anual de los últimos 20 años en España que se cifra en 95.000 hectáreas en todo un año completo», lo que agrava drásticamente la preocupación ante el actual repunte del peligro forestal.
A partir de este martes, la combinación de calor y sequedad hará que el peligro de incendios se dispare a valores muy altos o extremos en casi todo el país. Los termómetros experimentarán un ascenso acusado, superando de forma generalizada los 36 a 38 grados en buena parte del interior peninsular, Baleares y zonas del Cantábrico oriental, y rebasando los 40 grados en los valles del Tajo, Guadiana, Guadalquivir y el Ebro.
La intensidad del calor se mantendrá durante la segunda mitad de la semana con ligeras fluctuaciones, afectando también de lleno a Canarias con temperaturas superiores a los 30 y 34 grados en las islas orientales y meridionales. Además, el viento del sureste favorecerá ascensos notables en el norte y se mantendrá el levante fuerte en el Estrecho y la Campiña gaditana.
De acuerdo con las previsiones de Meteored, el viernes y el domingo se perfilan como los días más calurosos de este episodio, con máximas que podrían alcanzar los 44 grados en el entorno de Córdoba y rondar los 42 grados en Toledo, Zaragoza y Ciudad Real, consolidando noches tropicales y valores térmicos situados más de 4 grados por encima de la media en diversas regiones.