Hoy: 26 de febrero de 2025
La denuncia fue presentada por el presidente de Acción y Comunicación sobre Oriente Medio, quien consideró que Belarra incitó al odio con declaraciones realizadas cuando era ministra de Agenda 2030. Entre las frases denunciadas se encuentran: “(Israel) está llevando a cabo un genocidio planificado (…)”; “El genocidio debe terminar”; y “El Estado de Israel lleva décadas aplicando una política de ocupación y apartheid muy violenta en Palestina”.
Por su parte, Jaime Arturo del Burgo presentó una querella adicional, argumentando que Belarra había incitado al odio antisemita a través de mensajes en la red social X (anteriormente Twitter), declaraciones públicas y su participación en manifestaciones, como la celebrada en Madrid el 29 de octubre de 2023.
El Supremo concluye que los hechos denunciados se produjeron en el contexto de la actividad política de Belarra, quien era Diputada nacional y miembro del Gobierno. Las expresiones realizadas no promovían hostilidad hacia el pueblo judío ni incitaban al odio o la violencia, sino que buscaban estimular el debate público sobre cuestiones controvertidas, con opiniones divididas a nivel nacional e internacional.
El tribunal también aclara que su función no es determinar si la respuesta militar a los atentados terroristas del 7 de octubre de 2023 constituye un genocidio o un crimen de guerra, ni evaluar la precisión de los comentarios denunciados, sino determinar si constituyen delito. Según su análisis, las declaraciones de Belarra están protegidas por la libertad de expresión.
Finalmente, siguiendo el informe del Ministerio Fiscal, el Supremo inadmite tanto la denuncia como la querella y acuerda el archivo de las actuaciones.