Septiembre llega y, con él, la vuelta a la capital de miles de madrileños. Este año, marcado por las grandes obras, el soterramiento de la A-5, Castellana Norte y el cubrimiento de Ventas, la movilidad preocupa a conductores y viajeros. Por primera vez, los trabajos coincidirán con los niveles habituales de tráfico en la ciudad.
Ante esta situación, el Ayuntamiento ha diseñado un plan de medidas para mitigar los efectos de estos proyectos durante la vuelta a la rutina. La Empresa Municipal de Transportes (EMT) lo pondrá en marcha el lunes 1 de septiembre con ocho medidas principales, según 2ominutos.
La primera será la ya tradicional gratuidad en los autobuses y en Bicimad por la vuelta al cole. Los viajes serán gratis los días 1, 8 y 9 de septiembre. A ello se sumarán refuerzos en las líneas más afectadas por las obras. En Castellana Norte, se aumentará la frecuencia en las líneas 66, 67, 124, 134, 135, 173, 174, 175, 176, 178 y 179. En Conde de Casal, los refuerzos se aplicarán en las líneas 63 y E4.
Durante la semana llegarán más cambios. En Delicias, las líneas 8, 27, 47, 55 y 247 recuperarán sus itinerarios previos gracias a la reapertura de la calle Palos de la Frontera tras las obras de la Línea 11 de Metro.
Además, se activará un servicio especial de sustitución por el cierre parcial de la Línea 6. Incluirá lanzaderas y “búhos” entre Cuatro Caminos y Moncloa, sin pasar por Ciudad Universitaria. También se terminarán de instalar nuevas marquesinas en el intercambiador temporal de Cuatro Vientos, donde paran los autobuses procedentes de Alcorcón y Móstoles, que antes llegaban a Príncipe Pío.
En el ámbito de la información, el área de Movilidad desplegará personal extra de Atención al Cliente en Cuatro Vientos y en otros puntos conflictivos. Se realizará un seguimiento de los refuerzos de la EMT, que se ajustarán a la demanda de viajeros. Además, habrá efectivos de vigilancia en los carriles bus para garantizar su uso correcto.
Otro de los frentes es el de los eventos y servicios en zonas de obras. Castellana y Ventas, habituales escenarios de grandes concentraciones, podrán sufrir cambios de ubicación para evitar colapsos. En el caso de servicios menores —como podas, mudanzas o asfaltado— solo se permitirán en horario nocturno o fuera de las horas punta. Los servicios de limpieza también ajustarán sus horarios para no coincidir con los momentos de mayor tráfico.
Para reforzar el control, el Centro de Gestión de la Movilidad y la Policía Municipal mantendrán una vigilancia especial en las zonas afectadas. Además, se actualizará de forma constante la información en navegadores como Google y Waze, así como en los paneles de mensajería variable, con datos en tiempo real sobre el tráfico y recomendaciones de circulación.