El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha marcado distancias con las declaraciones del expresidente del Gobierno Mariano Rajoy sobre la selección francesa de fútbol y ha asegurado que trasladó personalmente al Gobierno francés que esas palabras «no son la posición del Gobierno de España» ni reflejan «el sentir abrumadoramente mayoritario de los españoles».
En una entrevista en la Cadena SER, Albares explicó que mantuvo una conversación el pasado domingo con su homólogo francés para dejar claro el rechazo del Ejecutivo a la columna de opinión publicada por Rajoy, en la que afirmaba que la selección francesa juega bien, pero «sin franceses».
El jefe de la diplomacia española calificó de «muy grave» cuestionar quién puede ser considerado ciudadano de un país y advirtió de que vincular la nacionalidad al color de la piel esconde planteamientos «muy peligrosos».
En este sentido, defendió la necesidad de preservar la convivencia y alertó de que el racismo y la xenofobia deterioran la cohesión social. «Tenemos que proteger la convivencia», subrayó.
Albares aprovechó también para cargar contra el Partido Popular, al que acusó de mantener una estrategia de confrontación con Francia. A su juicio, esa actitud no se limita a las palabras de Rajoy, sino que también quedó reflejada en el rechazo del PP al Tratado de Amistad y Cooperación entre España y Francia durante su tramitación en el Senado.
El ministro fue especialmente crítico con la política exterior de los populares, que calificó de «enigma». Según afirmó, el PP también ha mantenido posiciones de enfrentamiento con otros países vecinos, como Marruecos, y ha protagonizado una relación conflictiva con Argelia.
Frente a ello, Albares defendió que uno de los principios básicos de cualquier política exterior debe ser mantener las mejores relaciones posibles con los países del entorno. «No entiendo por qué Feijóo y el Partido Popular creen que la norma es chocar», afirmó.
Por último, reivindicó la política exterior del Gobierno, asegurando que España goza actualmente de un reconocimiento internacional amplio y que se ve obligado a explicar con frecuencia que las posiciones del PP «no representan el sentir mayoritario del pueblo español».