Ya venía con ella, pero al señor Ministro de Hacienda y Vicepresidente Primero del Gobierno, se le está ensanchando su calva simiesca, parecida aL enorme redondel descubierto de la deuda ingobernable que tenemos todos los españoles por haber despilfarrado a manos llenas en beneficio de las manos vacías… De donde se saca y no se entra, el fin se le ve.
Los que no sabemos de economía pero sí de sentido común, deducimos que el aumento del paro hasta llegar al 10,8 por ciento, se debe al menor consumo y éste a los altos precios, llevados a una inflación desgarrada e intratable.
El administrador incapaz de mejorar lo recibido y sí de perjudicar hasta la ruina lo encomendado, es indigno del oficio por inútil o cómplice de una estrategia sin buenos resultados. Aquí mucho cohete y poca pólvora… si no llega a ser por Cáritas o Cruz Roja, casi tres millones de hermanos seguirían temblando entre abandonos.Las estrategias deben corregirse, antes de que las calvas sean mayores y no haya forma de disimularlas.