Cuando enmudecemos la verdad sin gritarla, estamos colaborando con la mentira. Nunca la verdad debe ser callada, siempre defendida. Más que las guerra nucleares me da pánico una sociedad instalada en la mentira sin consecuencias. En cualquier tertulia de amigos saltan en seguida con “no te fíes de fulano o cuídate de mengano, que no es de fiar”…rodeados de desconfianzas, sin saber quiénes verdaderamente nos engañan para sustentar sus compromisos, avanzamos en un vivir de sospechas que enrarecen sustancialmente la paz y los progresos.
Sin la verdad las sociedades están deshabitadas. Ya no hay ángeles que cuiden nuestros pasos, sino pájaros negros que llenan de sombra los sitios por donde antes pasábamos transfigurados.
Parece ser que casi todos nos mienten. En los partidos de fútbol, los árbitros se hacen los dormidos porque están acostumbrados a vidas excelentes y hasta es mentira el Peugeot que defendió por los pueblos de España la candidatura de nuestro Presidente. El Peugeot se mostraba para la humildad de la foto… El Mercedes que escondían, era de los vecinos.
Pedro Villarejo
La verdad, o intentar aproximarnos a ella, ya no interesa. Importa la verdad de la apariencia o ella misma disfrazada. En ocasiones mostramos hechos indiscutibles y los Necios insisten en sus sinrazones. A pesar de ello debemos insistir como Pedrouve a través de sus textos.