El año 2026 dejará una imagen poco habitual en Madrid: el estanque del Parque del Retiro se quedará temporalmente sin agua. Esta estampa, desconocida para la mayoría de visitantes y vecinos, solo se ha visto en contadas ocasiones y no ocurría desde hace un cuarto de siglo, cuando se realizó la última gran intervención en 2001.
Será la segunda vez en el siglo XXI que el estanque se vacíe por completo, aunque a lo largo de su historia esta operación se ha repetido por diversos motivos. Durante esos días, el Monumento a Alfonso XII perderá su reflejo habitual, alterando de forma notable uno de los paisajes más emblemáticos del parque y de la ciudad.
El proyecto tiene su origen en 2025, cuando el Ayuntamiento de Madrid sacó a concurso un contrato para la rehabilitación integral del estanque. A través del Área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, se destinarán más de 122.000 euros para acometer las obras, que incluyen el vaciado total de la lámina de agua.
Los trabajos están previstos para finales de 2026. No será una tarea sencilla, ya que el estanque ocupa 3,7 hectáreas y tiene una capacidad superior a los 55.000 metros cúbicos. Pese a su complejidad, la intervención se considera necesaria para garantizar la conservación de este espacio histórico y devolverle todo su esplendor.
La última vez que se vació, en 2001, fue debido a graves filtraciones que provocaban la pérdida diaria de miles de litros de agua. Aquellas obras permitieron descubrir todo tipo de objetos en el fondo. Anteriormente, en 1982, se realizó una operación similar por labores de mantenimiento, y en 1939, tras la Guerra Civil, para reparar los daños sufridos.
El episodio más singular se produjo en 1964, cuando el estanque se vació por motivos cinematográficos. Fue durante el rodaje de El fabuloso mundo del circo, una superproducción de Hollywood protagonizada por John Wayne y Rita Hayworth, que dejó una de las anécdotas más curiosas en la historia de este icono madrileño.