El Mecanismo de Evaluación e Investigación del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas israelíes ha anunciado la apertura de una investigación sobre el ataque del domingo en un campo de desplazados de Rafá, en el sur de la Franja de Gaza. En el incidente murieron 45 palestinos, incluidos menores.
Este Mecanismo es un organismo militar independiente que investiga incidentes «inusuales», en este caso por orden de la abogada general militar, la general Yifat Tomer-Yerushalmi.
Tomer-Yerushalmi «ha ordenado al Mecanismo de Evaluación e Investigación del Estado Mayor Conjunto investigar el ataque de Rafá», indica un comunicado militar oficial, que destaca que las Fuerzas de Defensa de Israel «lamentan cualquier lesión causada a quienes no participan en los combates».
El texto explica que la aviación israelí atacó a «objetivos terroristas importantes» en Rafá, entre los que había altos cargos del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) «responsables de ordenar ataques de miembros de Hamás en Judea y Samaria», nombre que da Israel a Cisjordania, incluidos «atentados mortales contra ciudadanos del Estado de Israel».
Este ataque se basaba en información de inteligencia y antes de su ejecución «se tomaron muchas medidas para reducir las posibilidades de hacer daño a personas no implicadas», tales como comprobaciones aéreas, el uso de armamento de precisión y otras medidas de inteligencia que «permitieron concluir que no se causaría daño a civiles no implicados».
El comunicado militar resalta que el ataque no fue en la zona humanitaria de El Mauasi y recuerda que se había pedido la evacuación de la misma en las últimas semanas.
Tomer-Yerushalmi ha participado previamente en el congreso anual del Colegio de Abogados de Israel celebrado en la ciudad de Eilat, donde ha calificado de «muy grave» lo ocurrido el domingo en Rafá.
La abogada general militar israelí ha indicado por otra parte que se está investigando la muerte bajo custodia de palestinos capturados durante la ofensiva militar y las denuncias sobre posibles abusos contra los derechos humanos en los campos de detención militares.
Antiguos internos y sanitarios de la base de Sde Teiman informaron el mes pasado al grupo Médicos por los Derechos Humanos de que los detenidos habían sufrido facturas, hemorragias internas e incluso había habido muertos, según recoge el diario ‘The Times of Israel’.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha calificado de «grave incidente» el bombardeo en la víspera del Ejército sobre la ciudad de Rafá, durante su intervención este lunes en la Knesset, entre los abucheos y las protestas de las familias de los rehenes allí presentes.
«Lo sucedido en Rafá es un trágico incidente. Estamos investigando el caso, esa es nuestra política», ha dicho Netanyahu durante su intervención en el Parlamento, a donde ha acudido para responder por diversos asuntos por iniciativa parlamentaria.
Netanyahu ha asegurado que lo ocurrido el domingo «es una tragedia para Israel», pero una «estrategia para Hamás» y ha insistido en que no tiene intención alguna de poner fin a la guerra sobre la Franja de Gaza, recoge The Times of Israel.
«Quienes dicen que no están preparados para resistir la presión levantan la bandera de la derrota (…) seguiré luchando hasta que se levante la bandera de la victoria. No tengo intención de poner fin a la guerra antes de que se hayan alcanzado todos los objetivos», ha subrayado.
«Si cedemos, la masacre volverá. Si cedemos, le daremos una gran victoria al terrorismo, a Irán», ha añadido, entre las críticas de los familiares de los rehenes de Hamás, quienes le han reprochado a él y a su Gobierno estar boicoteando un acuerdo para decretar un alto el fuego y traer devuelta a los cautivos.
Así, se ha referido a las últimas filtraciones en la prensa de que el Gobierno no estaría cooperando en este sentido como «mentiras que solo dañan a las familias» y se ha quejado de que se ponga el foco en él y su gabinete y no en los líderes de Hamás.