Los conductores de vehículos diésel tendrán un mayor alivio en el bolsillo a partir de septiembre. La rebaja fiscal aplicada al gasóleo aumentará hasta los 20 céntimos por litro, frente a los cinco céntimos que estaban previstos inicialmente para ese mes, después del fuerte encarecimiento registrado durante julio.
El Ministerio de Economía ha confirmado la aplicación automática de esta medida tras conocerse los últimos datos del Índice de Precios de Consumo (IPC). El gasóleo experimentó en julio una subida interanual del 15,7%, superando así el límite del 15% establecido por el Gobierno para reforzar las ayudas.
Al rebasarse ese porcentaje entra en funcionamiento la cláusula de salvaguarda incluida en el Plan de Respuesta diseñado para reducir las consecuencias económicas derivadas de la guerra en Irán.
La situación será diferente para quienes utilicen gasolina. Su precio registró un incremento interanual del 7,3%, lejos del nivel necesario para activar una protección adicional. Por ello, continuará el calendario previsto y el descuento será de cinco céntimos por litro en septiembre.
Economía defiende que este sistema permite aumentar las ayudas únicamente cuando la evolución de los precios lo requiere. El resto de medidas contempladas en el decreto continuará aplicándose según el calendario establecido.