El aumento de las temperaturas y la modificación de nuestros hábitos estéticos y deportivos disparan los casos de fascitis plantar, una patología que afecta a una de cada diez personas. Según explica Alberto Bermejo, profesor de Fisioterapia de la Universidad Europea, este dolor agudo en el talón se origina por una «sobrecarga de la fascia plantar», el tejido que conecta el talón con los dedos, debido a la falta de adaptación del pie ante nuevos esfuerzos.
Uno de los principales detonantes es el paso repentino de un estilo de vida sedentario a una actividad física intensa sin preparación previa. Bermejo advierte que este «aumento repentino de la carga» impide que el tejido se adapte correctamente. A esto se suma el uso de sandalias o zapatos muy planos que, al ser menos estructurados que el calzado invernal, reducen el soporte del arco y alteran la distribución del peso corporal.
Para mitigar el problema, el especialista propone un tratamiento basado en la educación, el control de la carga y el ejercicio terapéutico. La clave no reside en el reposo absoluto, sino en ajustar la intensidad de la actividad y fortalecer progresivamente los gemelos y la musculatura intrínseca del pie. Esta estrategia permite que el paciente recupere la funcionalidad sin cronificar la lesión.
La prevención es, en palabras del fisioterapeuta, la «mejor herramienta» para evitar visitas a la consulta. Se recomienda realizar una transición gradual, evitando pasar de forma drástica de la bota a la sandalia plana. Lo ideal es «alternar el calzado o elegir opciones de verano que ofrezcan una mínima estructura y amortiguación», permitiendo que el pie se acostumbre poco a poco a las nuevas condiciones.
Finalmente, aunque las pautas de autocuidado son eficaces, Bermejo insiste en la importancia de no sustituir nunca el criterio médico. Si el dolor persiste durante varias semanas o limita la vida cotidiana, es fundamental «acudir a un profesional sanitario» para obtener un diagnóstico preciso y evitar que una molestia estacional se convierta en un problema crónico.