La Policía Nacional ha detenido en Alicante a una mujer de 51 años tras confesar que la denuncia por robo con violencia que había interpuesto era totalmente falsa. La supuesta víctima relató a los agentes que un hombre la había empujado violentamente por la espalda para arrebatarle el bolso antes de huir a gran velocidad, un testimonio que activó de inmediato el protocolo de investigación judicial.
Tras realizar diversas gestiones, los grupos especializados de la Policía Judicial detectaron inconsistencias en el relato y determinaron que el delito nunca ocurrió de esa manera. Al verse acorralada por las pruebas, la mujer terminó admitiendo que se lo había inventado todo y que, en realidad, el bolso le había sido sustraído al descuido, probablemente para intentar mejorar las condiciones de su seguro o la respuesta policial.
Como consecuencia de su confesión, la mujer pasó de ser la denunciante a ser arrestada como presunta responsable de un delito de simulación de delito. Este tipo de infracciones son comunes en la provincia de Alicante, donde muchas personas intentan hacer pasar hurtos o extravíos por robos con violencia, sin ser conscientes de que su engaño les llevará directamente ante el Juzgado de Instrucción de Guardia.
La Policía Nacional advierte de que todas las denuncias son investigadas minuciosamente por grupos especializados que logran desarticular la mayoría de estos fraudes. Denunciar hechos que no han ocurrido supone una pérdida de recursos públicos y tiempo policial que debería dedicarse a víctimas reales, además de conllevar graves consecuencias legales para quien intenta burlar la ley.
Desde la jefatura se recuerda a la ciudadanía que la legislación vigente tipifica como delito la simulación de infracciones penales. Reportar haber sido víctima de un crimen inexistente no es una «mentira piadosa» para agilizar trámites, sino una acción penalizada que termina con antecedentes policiales y un proceso judicial para el infractor.