La inteligencia artificial podría convertirse en una herramienta para identificar a personas con mayor riesgo de desarrollar cáncer antes de que aparezcan los primeros síntomas. Así lo apunta un estudio internacional presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO).
Los investigadores analizaron información sanitaria de más de 463.000 personas del Reino Unido, a quienes siguieron durante aproximadamente 18 años. Durante ese periodo, más de 57.000 participantes desarrollaron algún tipo de cáncer.
A partir de estos datos, el equipo creó cerca de 500 modelos de aprendizaje automático. Estos sistemas utilizaron información habitual de las consultas médicas, como análisis de sangre, antecedentes clínicos y hábitos de vida.
Los resultados mostraron una mayor capacidad de predicción en determinados tumores, especialmente los de pulmón, hígado y esófago. Sin embargo, su precisión fue menor en otros tipos, como el cáncer de mama, ovario y cuello uterino.
Los científicos consideran que estas herramientas podrían ayudar a identificar pacientes que necesitan controles más frecuentes y facilitar diagnósticos tempranos.
No obstante, advierten de que todavía es necesario realizar nuevas investigaciones para comprobar su fiabilidad en diferentes poblaciones.
El objetivo es aprovechar datos médicos que ya existen para mejorar la prevención y orientar los programas de detección del cáncer.