El acoso escolar continúa creciendo y se convierte en un problema cada vez más presente en las aulas y en las redes sociales. El 14,1% de los estudiantes asegura que él mismo o algún compañero sufre situaciones de bullying o ciberbullying, frente al 12,3% registrado el curso anterior.
Los datos proceden de un informe elaborado por las fundaciones Mutua Madrileña y ANAR a partir de las respuestas de más de 9.000 alumnos. Una de las principales preocupaciones es que muchos casos se prolongan en el tiempo. El 27,6% de las situaciones de acoso presencial conocidas por los estudiantes duran más de un año, mientras que en el ciberbullying el porcentaje alcanza el 22,8%.
Los insultos, las burlas y los motes continúan siendo las agresiones presenciales más habituales. En internet, en cambio, destacan la difusión de rumores, la publicación de agresiones y los mensajes amenazantes. WhatsApp, TikTok e Instagram aparecen entre los principales canales utilizados.
El informe también advierte del creciente papel de la inteligencia artificial, presente ya en el 23,5% de los casos de ciberacoso analizados. Como dato positivo, aumenta la implicación de compañeros y profesores para detectar estas situaciones, apoyar a las víctimas y tratar de frenar el acoso.
«Es esencial formar adecuadamente a los menores de edad en el uso adecuado de la Inteligencia Artificial, ayudándoles a identificar los peligros de incurrir en actividades delictivas», defiende el director técnico y portavoz de Fundación ANAR, Benjamín Ballesteros.