La Agrupación Profesional por un Estatuto Médico y Facultativo (APEMYF) ha dado a conocer los resultados de una encuesta realizada a miles de profesionales del sector, revelando un descontento generalizado con el actual Anteproyecto de Estatuto Marco aprobado por el Gobierno. Los datos muestran que el colectivo médico considera que la norma no atiende sus demandas históricas ni reconoce de forma justa las particularidades de su labor sanitaria.
Ante esta situación, el respaldo a las medidas de presión es contundente: un 60% de los encuestados se muestra a favor de convocar una huelga indefinida, mientras que más de un 25% prefiere optar por paros indefinidos de carácter intermitente para incrementar la tensión de forma progresiva en las negociaciones.
El estudio también pone de manifiesto una demanda casi unánime en favor de una regulación específica para el colectivo médico. Entre las prioridades señaladas por los participantes destacan la necesidad de reformar el sistema de guardias, mejorar la jornada laboral y los descansos, y garantizar una retribución y un reconocimiento profesional acordes a su responsabilidad.
Como muestra de firmeza, un 94% de los profesionales encuestados ha expresado su disposición a renunciar de manera voluntaria a realizar peonadas, doblajes y otros turnos extraordinarios, una medida que podría generar un fuerte impacto en la organización asistencial de los centros sanitarios.
Desde APEMYF interpretan este respaldo masivo como un mandato directo para intensificar las protestas. Las organizaciones médicas se reunirán la primera semana de septiembre para fijar una estrategia común dentro del Comité de Huelga estatal, y el próximo 9 de septiembre se anunciará el calendario definitivo de movilizaciones, con la vista puesta en el mes de octubre.