Edipo o cuando no se sabe quién es el monstruo

15 de junio de 2023
2 minutos de lectura
Complejo de Edipo. | Fuente: Europa Press

En nuestra España de hoy, metidos unos y otros en la cama de la insensatez, de la ambición y el poderío, al cabo de unos años, cualquiera sabe de quiénes somos hijos o cuáles nuestros hermanos…

El complejo de Edipo es la certificación de que a veces los humanos cometemos errores graves sin conciencia de lo que estamos haciendo. La ignorancia es una monstruosidad. Edipo quizá sea el caso más significativo.

Layo era rey de Tebas y había recibido un oráculo de Delfos advirtiéndole de que si llegase a tener un hijo, éste le mataría. Ebrio una noche copuló con Yocasta, su esposa, y les nació un hijo que inmediatamente el padre alejaría de sí para evitar en cumplimiento del vaticinio.

El rey tomó a su hijo, le hirió los pies con afilada cuchilla, y se lo entregó a unos pastores sabiendo que nadie podría adoptar un niño con los pies tan hinchados, que eso significa la palabra Edipo.

Sintetizo el argumento para no cansarles recordando que Edipo, sospechó de quienes le adoptaron por escuchar en un banquete la voz de un hombre cargado de vino (Sófocles dixit) que alguna señal de su vida insinuaba. Una vez Edipo, consultada la pitonisa quiénes eran sus padres, ésta le invitó a que regresara a Tebas sin añadir nada más. Y comienza entonces una lucha desesperada por descubrir su identidad.

En el camino de regreso tuvo un desencuentro grave con el rey, su padre, sin saber que lo era, y terminó matándolo para que se cumpliese lo anunciado.

Aunque pareciera que, una vez muerto el padre, su regreso se había despejado, una esfinge a las puertas de Tebas no dejaba pasar a ningún joven que no acertara antes con la adivinanza que les proponía. Si erraban en la respuesta, los mataba allí mismo. Sófocles aclara muy acertadamente que no fue una lucha con armas, sino con la inteligencia.

Cuando Edipo tropezó con ella, la esfinge no le dejó pasar hasta que no acertara la adivinanza:

—¿Cuál es el ser que tiene una sola voz y tiene cuatro patas, dos patas y tres patas?

Como dipous significa dos pies en griego, alguna ventaja Edipo tenía al adivinar el acertijo. De todas maneras, aunque difícil, el joven acertó:

—Ese ser que planteas es el hombre, contestó Edipo a la esfinge: cuatro patas al salir de su pañal, que aún no sabe caminar sino poniendo sus manos en el suelo; dos patas al sentirse adulto. Y tres, ya viejo, cuando el bastón le es imprescindible.

Edipo ganó la apuesta y entró en Tebas casándose, sin que pudiera figurárselo con su madre Yocasta, la reina viuda de Layo, y engendrando con ella hijos que eran a la vez sus hermanos.

El monstruo en realidad era él, sin saberlo.

Moraleja: En nuestra España de hoy, metidos unos y otros en la cama de la insensatez, de la ambición y el poderío, al cabo de unos años, cualquiera sabe de quiénes somos hijos o cuáles nuestros hermanos. Y así, con estos estos pies tan hinchados, no podremos ir muy lejos.

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