La escritora Dolores Redondo ha publicado este miércoles ‘Todas las noches, todas las ciudades’, una novela de Destino ambientada en el universo de ‘Los Valles Tranquilos’. En su presentación a los medios ha hablado del miedo que le dieron las adaptaciones audiovisuales de sus libros.
La nueva obra pertenece al mismo universo literario que ‘Los Valles Tranquilos’. Redondo explica que esta vez se retó a sí misma para deconstruir la novela, a partir de la metaliteratura y explorando la mente de un escritor.
Uno de los personajes, Benedict, habla de que un ‘bestseller’ muy vendido se considera a veces peyorativo. Según la autora, en el mundo literario hay un canon por el que, si algo gusta a mucha gente, se juzga mal.
Redondo lo ha explicado con humor. Cuando publicó su primera novela y vendió 25 ejemplares, bromea, nadie la propuso para el Nobel.
La autora de la ‘Trilogía del Baztán’ ha contado que sintió mucho miedo al terminar la primera película basada en uno de sus libros, por todo lo que habían cambiado. Temía la reacción de los lectores.
Considera que los lectores son «talibanes» y que deben serlo, porque tienen que ser férreos con la novela. Los adora por eso y los define como sus defensores absolutos.
Esa película fue ‘El guardián invisible’. Redondo no pidió participar ni revisar nada y cedió los derechos de cine por 2.500 euros. Los compró Peter Nadermann, conocido por participar en la adaptación de la saga ‘Millennium’, de Stieg Larsson.
Redondo recuerda que entonces estaba encantada y agradecida. Brindaba con cava y, según cuenta, ponía velas a la Virgen de Lourdes.
Ahora bromea con que ya no vende nada por 2.500 euros, pero insiste en que hay que ser agradecida y humilde. Señala que no es lo mismo cuando solo te conoce tu madre.
La escritora también se ha referido a la chilena Isabel Allende, que a los 84 años ha ganado el Premio Planeta 2026 por la secuela de ‘La casa de los espíritus’. Redondo asegura que le ha hecho muy feliz, porque admira mucho su obra.
Defiende que la escritura es de los pocos oficios en los que no se caduca al saber más y hacerse mayor. Es lectora de Allende y su marido le regala cada año la novela nueva de la autora.
Además, recuerda que Allende tiene orígenes vascos. Cuando la ‘Trilogía del Baztán’ estaba en auge y llegó a Estados Unidos, la chilena la leyó. Escribió cosas muy interesantes sobre cómo le había ayudado a entender asuntos de su familia.