La visita del Papa León XIV a España, celebrada entre el 6 y el 12 de junio de 2026, no solo reunió a numerosos fieles, sino que también tuvo una importante repercusión económica. Según un estudio elaborado por la consultora EY por encargo de la Iglesia española, el viaje supuso un gasto de 29,3 millones de euros y generó un impacto económico estimado de 139,48 millones.
Los resultados se han presentado este martes en la sede de la Conferencia Episcopal Española (CEE), donde los responsables de la organización han explicado cómo se financiaron los diferentes actos y actividades.
Madrid concentró la mayor parte del presupuesto, con un 55,6% del gasto total, seguida de Barcelona, con un 15,7%. El resto se repartió entre las diócesis de Canarias y Tenerife y la propia Conferencia Episcopal.
En cuanto a la financiación, casi el 45% de los fondos procedió de empresas y entidades privadas, mientras que las instituciones eclesiásticas aportaron el 31% y las administraciones públicas, el 20%.
También tuvieron protagonismo las aportaciones ciudadanas. Una colecta extraordinaria organizada en Madrid consiguió reunir un millón de euros, reflejando la implicación de los fieles en esta visita histórica.