La Policía Nacional ha detenido a un agente del Cuerpo en Móstoles. El arresto se produjo después de que el propio policía se presentara en comisaría para recuperar su pistola reglamentaria.
Los hechos se remontan a finales de julio. Una patrulla localizó de madrugada un vehículo en las inmediaciones de una gasolinera de Móstoles. Al percatarse de la presencia policial, sus ocupantes lanzaron un objeto metálico por la ventanilla. Los agentes se acercaron a comprobar de qué se trataba.
El objeto resultó ser una pistola idéntica a las armas reglamentarias del Cuerpo Nacional de Policía. Ante la posibilidad de que los ocupantes planearan un atraco a la gasolinera, los agentes procedieron a identificarlos.
Ya en dependencias policiales, el principal sospechoso se negó a colaborar con los agentes. Tampoco quiso explicar cómo había llegado la pistola a sus manos.
Poco después, un agente del Cuerpo se presentó en la comisaría para reclamar su propia arma, según fuentes policiales. Su aparición permitió esclarecer el origen de la pistola intervenida.
Las pesquisas iniciales descartaron que el sospechoso planeara realmente un atraco a la gasolinera. Con esa hipótesis descartada, la investigación se centró en cómo el arma había salido de manos del agente.
El hombre que portaba el arma fue detenido por un posible delito de tenencia ilícita de armas. El agente de policía, por su parte, fue arrestado como colaborador de los hechos.
La Policía Nacional mantiene abierta una investigación para esclarecer lo sucedido. El agente implicado está destinado en un órgano judicial de Madrid.
A raíz de los hechos, se le ha abierto un expediente informativo, según informaciones de El Mundo recogidas en este texto. Por ahora no ha trascendido si el agente continúa en activo mientras dura la investigación.