-Últimamente las representantes de las cosas armadas como el Ejército y la Guardia Civil, así como la de secretos y espionajes, son mujeres que están allí colocadas, más que por conocimiento expreso del tema que representan, por cumplir con obligaciones pactadas tras comprobados servicios de fidelidad. Estas señoras ponen y quitan medallas según al señorito le conviene enaltecer al que luego puede silenciar si fuera preciso, que en este caso sí lo es.
Las mujeres, a la hora de defender, echan mano de sus guantes de seda para que las bombas y las mentiras hagan menos daño, como la actual Ministra de Defensa. Se pone al lado del Rey en los desfiles y eleva su corazón por encima de su estatura para decir que ama a España y que nunca podrá retribuirse debidamente a nuestros soldados cuanto hacen por la dignidad de este Pueblo.
Da la impresión, por lo que calla, que los militares atacados en Navarra viendo el partido de fútbol, no entran en el círculo de afectos que transitan en el reconocimiento de nuestra ministra defensora. Heridos están muchos de ellos, desasistidos de gratitud, y el Gobierno al que ella pertenece sigue deshojando la margarita.
Pedro Villarejo