Descubierta una nueva ruta molecular relacionada con el control de la reproducción

27 de agosto de 2024
2 minutos de lectura
Embrión, embarazo - CLINICA MAR&GEN

La investigación revela el papel inédito de las proteínas en la regulación de los astrocitos y el sistema reproductivo

La Universidad de Córdoba y el IMIBIC han colaborado en una nueva investigación que ha descrito por primera vez una nueva ruta molecular relacionada con el control de la reproducción. Esta ruta implica las kisspeptinas, unas proteínas que se producen principalmente en el hipotálamo y que tienen un papel importante en la regulación del sistema reproductivo.

Los resultados del trabajo, en el que figura como primera autora la investigadora Encarnación Torres, han constatado que estas moléculas llamadas kisspeptinas modulan la actividad de los astrocitos, un tipo de células no neuronales pero que, sin embargo, asumen funciones clave en el sistema nervioso central. Hasta la fecha se pensaba que todas las interacciones de estas kisspeptinas se producían con neuronas. Esta es, sin embargo, la primera evidencia de que estas proteínas actúan también sobre otros elementos celulares del cerebro.

El estudio, realizado principalmente en modelos preclínicos de ratones y en el que han participado otras instituciones como el CIBER de Obesidad y Nutrición (CIBEROBN) y las Universidades de Cambridge (Inglaterra) y Lille (Francia), ha conseguido también arrojar algo de luz sobre la utilidad de esta nueva ruta molecular. Tal y como indica Manuel Tena-Sempere, codirector del trabajo junto al investigador Antonio Romero, los resultados sugieren que esta interacción actúa como una especie de ruta paralela que contribuye a autorregular los circuitos cerebrales reproductivos.

Las kisspeptinas regulan neuronas GnRH

Desde hace ya varias décadas se conoce que las kisspeptinas estimulan una serie de neuronas cerebrales, conocidas como GnRH, que controlan el eje reproductor. Según lo descubierto en este nuevo trabajo, las kisspeptinas interactúan también con los astrocitos precisamente para evitar una sobre activación de estas neuronas presentes en el cerebro, evitando así una estimulación excesiva que podría generar fallos en el sistema reproductivo. Se trata, en definitiva, de un mecanismo de control que permite mantener el equilibrio.

«Como suele suceder en los circuitos fisiológicos, más, no siempre es mejor, y una sobreexpresión puede producir el efecto contrario al que se persigue», subraya Tena.

El equipo de Tena-Sempere lleva años asomándose al hipotálamo para comprender con mayor grado de profundidad cómo esta región del cerebro controla la obesidad y la pubertad y, sobre todo, cómo estos dos factores interrelacionan entre sí. En este sentido, los resultados del trabajo también han evidenciado cómo ciertas alteraciones reproductivas asociadas a la obesidad están también moduladas por la acción de las kisspeptinas sobre los astrocitos, algo que ha podido comprobarse analizando los cambios en las respuestas reproductivas de roedores sometidos a una dieta rica en grasas.

El trabajo supone de esta forma un avance en la comprensión de la compleja regulación del sistema reproductivo, y si bien se encuadra en la denominada ciencia básica-traslacional, tiene por objeto comprender mejor cómo interaccionan el estado metabólico y reproductivo para eventualmente poder diagnosticar alteraciones, investigar nuevas dianas terapéuticas y desarrollar tratamientos farmacológicos.

Responder

Your email address will not be published.

No olvides...

El estrés durante el embarazo puede afectar al desarrollo del cerebro del feto

Los cambios en el microbioma y la activación del sistema inmunitario de la madre se vinculan en muchos casos a…

La diabetes podría costar 140 billones de euros a la economía mundial hasta 2050

En los países de ingresos altos, los costes del tratamiento representan el 41% de la carga económica, frente al 14%…

El láser dermatológico, una técnica precisa y segura para tratar cicatrices y manchas

Los avances tecnológicos permiten tratamientos personalizados con una recuperación más rápida…

¿Qué tienen en común la esquizofrenia y la osteoporosis? La ciencia descubre un vínculo inesperado

Un estudio genético revela que la salud mental y la ósea comparten más de lo que se creía…