El Ministerio de Sanidad ha reportado que durante el pasado año 1.070.169 personas realizaron donaciones de sangre y sus componentes, lo que representa una caída del 2,78% en el número de donantes respecto a 2024.
Pese a este retroceso, la actividad asistencial sigue dependiendo estrictamente de este gesto altruista, esencial para intervenciones quirúrgicas, tratamientos oncológicos, trasplantes y situaciones de urgencia.
Ante el complejo panorama internacional, marcado por crisis sanitarias y desastres naturales, las autoridades han hecho un llamamiento a reforzar las redes de donación.
Sanidad insiste en que el modelo español, basado en la donación voluntaria y no remunerada, es el pilar que garantiza la seguridad y la equidad, recordando que cada unidad recogida es un recurso insustituible para fortalecer los sistemas de salud.
Por otro lado, la obtención de plasma ha mostrado una evolución positiva, alcanzando los 478.229 litros, un 1,32% más que el ejercicio previo. Gran parte de este volumen se logró mediante la técnica de plasmaféresis.
El aumento de este componente es un objetivo estratégico del Gobierno para disminuir la dependencia de otros países y asegurar el suministro de medicamentos derivados del plasma necesarios para pacientes con enfermedades crónicas.
En el marco del 22º Día Mundial del Donante de Sangre, bajo el lema Una gota de humanidad. Donemos sangre. Salvemos vidas, el Ministerio ha querido agradecer el compromiso de los ciudadanos.
La jornada sirve como recordatorio de que la donación es un acto de responsabilidad compartida, esencial para mantener la capacidad de respuesta frente a los desafíos médicos actuales y salvar vidas diariamente.