La presidenta del PSOE, Cristina Narbona, ha asegurado este miércoles ante la Audiencia Nacional que nunca tuvo conocimiento de las supuestas maniobras atribuidas a la exmilitante socialista Leire Díez para intentar influir en causas judiciales que afectan al Gobierno y al partido. Narbona ha comparecido como testigo ante el juez Santiago Pedraz, que instruye el conocido como ‘caso Leire Díez’.
A su salida de los juzgados, la dirigente socialista ha explicado que trasladó al magistrado cuándo conoció a Díez y cuál fue la relación que mantuvieron desde entonces. Según ha señalado, coincidió con ella por primera vez en 2017 y únicamente habló con ella en contadas ocasiones.
«Ha quedado absolutamente claro que no tenía el menor conocimiento de la supuesta trama que se está investigando», ha afirmado ante los medios, rechazando cualquier vinculación con los hechos que investiga la Audiencia Nacional.
Narbona también ha asegurado que no teme una posible imputación y ha defendido que nunca participó ni fue informada de ninguna estrategia para frenar investigaciones judiciales relacionadas con el Ejecutivo o el PSOE.
Su declaración se produce después de que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil incorporara al procedimiento una conversación mantenida con Leire Díez el 24 de abril de 2024, coincidiendo con la publicación de la carta en la que Pedro Sánchez anunció un periodo de reflexión sobre su continuidad al frente del Gobierno.
En ese intercambio, los investigadores recogen que Díez habló de la necesidad de «reconducir» los ataques al presidente y de aportar una «ayuda cualificada», mientras que Narbona respondió que ese asunto ya se lo había trasladado a Santos Cerdán.
La presidenta del PSOE ha explicado que interpretó que Díez disponía de información que podía resultar relevante para el partido, aunque ha insistido en que nunca entendió que se tratara de actuaciones relacionadas con una presunta trama.
Por ese motivo, ha indicado, la remitió al entonces secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, al considerar que era la persona competente para valorar ese tipo de cuestiones dentro del partido.
Según su versión, días después preguntó a Cerdán por aquella conversación y este le respondió que la información aportada por Leire Díez no tenía interés. Cuando la exmilitante volvió a insistir sobre el asunto, Narbona le recordó que ya había hablado con el entonces dirigente socialista.
Con esta declaración, la presidenta del PSOE ha tratado de desvincularse de cualquier participación en los hechos investigados y ha reiterado que desconocía por completo las actuaciones que ahora analiza la Audiencia Nacional.