La concentración contra el acto de Santiago Abascal en María Pita derivó en enfrentamientos con los antidisturbios, lanzamiento de objetos y uso de gases lacrimógenos y disparos al aire
Decenas de personas se concentraron este miércoles en A Coruña para protestar contra el mitin de Vox, encabezado por su presidente, Santiago Abascal, en la plaza de María Pita. La movilización, que reunió a más de un millar de manifestantes según el texto, estuvo marcada por una fuerte tensión y un amplio despliegue policial para garantizar el desarrollo del acto.
Abascal llegó a la plaza escoltado por un cordón policial, mientras los manifestantes expresaban su rechazo a la presencia del partido. El líder de Vox apenas pudo ser escuchado durante su intervención y, tras su marcha, se produjeron graves enfrentamientos entre los asistentes a la protesta y los agentes antidisturbios.
Durante los incidentes se lanzaron sillas, mesas, vasos y botellas contra la Policía, que respondió con cargas, gases lacrimógenos y disparos al aire. Los enfrentamientos se prolongaron durante algo más de una hora y dejaron varios heridos, hasta que los agentes consiguieron despejar por completo la plaza.
Tras los altercados, Abascal denunció lo que calificó de «violencia y coacción» y acusó a los manifestantes de intentar impedir que sus simpatizantes escucharan el mitin. El dirigente afirmó que los asistentes se encontraron con «la coacción de los cómplices y de los socios de Pedro Sánchez» y defendió el derecho de su formación a expresarse públicamente.
El presidente de Vox también vinculó los incidentes con la disputa electoral en la provincia y aseguró que su partido está «disputando un escaño con la izquierda». Asimismo, agradeció la intervención de los antidisturbios del Cuerpo Nacional de Policía y sostuvo que la respuesta a estos episodios debe ser una «movilización masiva» en las elecciones generales del 29 de noviembre.
Por último, Abascal expresó su confianza en que Vox consiga representación en Galicia en los próximos comicios, una asignatura pendiente para la formación en esta comunidad. «No hay coacción, no hay violencia, no hay mordaza que pueda con nosotros», afirmó, al tiempo que defendió que un cambio de Gobierno permitiría garantizar la libertad de expresión y evitar situaciones como las vividas en A Coruña.