La diabetes es una enfermedad crónica que afecta a más de 537 millones de personas en todo el mundo, y su incidencia continúa en aumento debido a factores como el envejecimiento, el sedentarismo y los malos hábitos alimenticios. En España, aproximadamente el 14% de los adultos la padecen, siendo la diabetes tipo 2 la más común y estrechamente relacionada con la obesidad.
En este contexto, un avance médico sin precedentes ha captado la atención de la comunidad científica. Una mujer de 25 años en Tianjin, China, ha logrado producir insulina de manera natural menos de tres meses después de recibir un innovador trasplante de células madre reprogramadas, lo que supone un hito en la medicina regenerativa.
El procedimiento consistió en extraer células de grasa de la propia paciente, reprogramarlas para convertirlas en células madre pluripotentes y, posteriormente, diferenciarlas en células capaces de producir insulina. Al tratarse de un autotrasplante, el organismo aceptó las nuevas células sin rechazo, eliminando la necesidad de inmunosupresores.
Los resultados de esta intervención, publicados en la prestigiosa revista Cell, destacan también porque no fue necesario recurrir a la edición genética, una técnica que genera preocupación por sus posibles riesgos. Esto convierte el tratamiento en una alternativa más segura y prometedora.
El equipo liderado por el científico Deng Hongkui utilizó pequeñas moléculas para controlar con precisión el proceso de transformación celular. El trasplante, realizado en junio de 2023, fue breve y consistió en inyectar islotes pancreáticos en los músculos abdominales, lo que permite monitorizar su evolución mediante resonancia magnética.
Tan solo dos meses y medio después de la intervención, la paciente comenzó a producir insulina de forma autónoma, liberándose de las inyecciones diarias. Sus niveles de glucosa se mantienen estables el 98% del tiempo, evitando riesgos asociados a fluctuaciones, lo que abre una puerta esperanzadora para millones de personas con diabetes.