Al menos once personas han perdido la vida, otras 40 han resultado heridas y 16 continúan desaparecidas tras el impacto de al menos dos bombas aéreas rusas en un hipermercado de bricolaje en Járkov, la capital de la región homónima en el norte de Ucrania.
«Tenemos un gran número de personas desaparecidas. Muchos heridos. A juzgar por lo visto, el ataque tenía como objetivo el centro comercial, donde había mucha gente. Esto es terrorismo puro», denunció el alcalde de Járkov, Igor Terejov.
Según el gobernador regional de Járkov, Oleg Sinegubov, al menos dos proyectiles han explotado en el comercio Epicenter, especializado en construcción. El edificio, que abarca 15.000 metros cuadrados, está ahora en llamas después del ataque, que ocurrió alrededor de las 16.00 horas, hora local (15.00 en España).
«En el lugar podría haber cientos de personas», ha avisado Sinegubov. Los servicios de Emergencias están en el lugar y todas las víctimas están siendo atendidas», ha hecho saber.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha resaltado que evidentemente es un objetivo civil, donde había «muchos visitantes y trabajadores». Este ataque es «otra expresión de la locura rusa» porque «solo los locos como (Vladimir) Putin son capaces de matar y aterrorizar así a la gente».
Además, Zelenski ha vinculado este ataque con la petición de ayuda antiaérea trasladada a sus aliados occidentales. «Queremos proteger las vidas de nuestra gente de la forma más eficaz para que los terroristas rusos no puedan siquiera acercarse a nuestras fronteras», ha explicado.
Por otra parte, Sinegubov ha informado de un ataque ruso en el centro de la ciudad de Járkov en el que han resultado heridas al menos 18 personas. Entre los heridos hay un niño de 13 años que ha sido hospitalizado.