Las inundaciones que azotan la región brasileña de Río Grande del Sur han dejado un saldo devastador de al menos 143 víctimas mortales, según el informe más reciente emitido el pasado domingo por la Defensa Civil.
Las fatalidades han ocurrido en 44 localidades, donde también se han registrado 806 heridos y 131 personas desaparecidas, según datos recopilados por el periódico Folha de Sao Paulo. Durante el transcurso de este domingo, se han hallado once cuerpos adicionales.
Además, la destrucción de sus domicilios ha dejado a 81.285 personas sin hogar, mientras que 538.284 personas han sido desalojadas y han tenido que abandonar sus casas, ya sea de manera provisional o definitiva. Este número casi se duplica en comparación con el último boletín. En total, el número de personas afectadas asciende a 2.115.704.
Mientras, los servicios de rescate y cuadrillas de voluntarios continúan con las labores de rescate en localidades como Sao Leopoldo, uno de los 446 municipios afectados en el estado, que tiene en total 497 localidades.
Además hay 303.000 abonados sin servicio eléctrico tras la recuperación del servicio en algunas regiones y hay 208.000 inmuebles sin suministro de agua potable. Se han suspendido las clases en las 2.338 escuelas de la red estatal, por lo que hay 338.000 alumnos afectados.
Mientras, continúan las precipitaciones que han hecho que el lago Guaíba haya registrado una nueva crecida y podría llegar a los 5,5 metros por encima del nivel máximo, lo que supondría un nuevo récord, según el Instituto de Investigaciones Hidráulicas de la Universidad Federal de Río Grande del Sur.
Se espera que el número de víctimas mortales pueda aumentar a medida que los equipos de rescate continúan sus labores y se evalúa el alcance total de los daños. Las condiciones climáticas adversas y la destrucción de infraestructuras impiden el acceso a muchas áreas. La prioridad sigue siendo salvar vidas y proporcionar ayuda a quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad en medio de esta tragedia sin precedentes.