El presidente estadounidense atribuye la derrota de su partido en las legislativas al encarecimiento del coste de la vida y defiende que impedir que Teherán obtenga un arma nuclear «es la única solución»
Donald Trump ha asegurado que volvería a ordenar una ofensiva militar contra Irán pese al varapalo sufrido por el Partido Republicano en las elecciones legislativas. «Si tuviera que volver a hacerlo, lo haría de nuevo», ha afirmado, al defender que no se puede permitir que Teherán consiga un arma nuclear.
El mandatario ha atribuido parte del resultado electoral al aumento del coste de la vida, especialmente al precio de los combustibles, y no directamente a la guerra. «Quizá esa sea la razón principal de la derrota electoral, el precio, no la guerra, el precio», ha señalado ante los periodistas.
Trump ha reconocido que el conflicto provocó «una ligera subida del precio de la gasolina a corto plazo», pero ha justificado los ataques al considerar que un Irán con capacidad nuclear supondría una amenaza mucho mayor. «Les hemos impedido que tengan un arma nuclear, y nunca la tendrán», ha asegurado.
Las declaraciones llegan después de que el vicepresidente, JD Vance, y otras figuras políticas hayan relacionado la derrota republicana con el encarecimiento de la vida provocado por el conflicto, iniciado a finales de febrero. Trump ha dicho que conoce la postura de su número dos y que ambos han hablado sobre las consecuencias de la guerra.
Por último, el presidente ha descartado destituir al secretario de Defensa, Pete Hegseth, al considerar que «está haciendo un gran trabajo» al frente del Ejército. Los resultados electorales han supuesto un importante revés para los republicanos, con avances demócratas que les han permitido aspirar al control de las dos cámaras del Congreso y lograr victorias en varias elecciones a gobernador.