La XXX Cumbre Iberoamericana comienza este miércoles en Madrid con el objetivo de recuperar el protagonismo de este foro internacional, aunque estará marcada por la ausencia de varios de los principales dirigentes de América Latina. No acudirán los presidentes de Brasil, México, Colombia, Venezuela y Ecuador, entre otros, mientras que Argentina estará representada por Javier Milei, cuya relación con Pedro Sánchez atraviesa un momento de tensión.
Entre las ausencias más destacadas figura la de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, cuya asistencia se esperaba para avanzar en la normalización de las relaciones entre España y México por las diferencias surgidas en torno a la Conquista. Desde Moncloa explican que su agenda internacional y su próximo viaje a China han condicionado su participación.
Tampoco asistirán Lula da Silva, presidente de Brasil, debido al desgaste de la reciente campaña electoral y a sus compromisos internacionales, ni la venezolana Delcy Rodríguez, sobre quien pesan sanciones de la Unión Europea. Venezuela estará representada por su nuevo ministro de Exteriores, Oliver Blanco. Otros países, como Colombia y Ecuador, enviarán a sus vicepresidentes.
Pese a las numerosas ausencias, el Gobierno español destaca la participación de dirigentes de países como Chile, Bolivia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, República Dominicana y Portugal. En total, varios países estarán representados por sus ministros de Exteriores. Moncloa considera que la asistencia es positiva si se compara con la anterior cumbre de 2024, celebrada en Ecuador, a la que acudieron únicamente cuatro jefes de Estado o de Gobierno.
La presencia de Javier Milei será uno de los focos de atención, después de que el presidente argentino dedicara recientemente graves descalificaciones a Pedro Sánchez. Sin embargo, no está previsto ningún encuentro bilateral entre ambos durante la cumbre. Felipe VI moderará la sesión plenaria del jueves y mantendrá reuniones con varios mandatarios asistentes. La próxima edición del encuentro se celebrará en Honduras en 2028.