El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha anunciado este martes que el Gobierno ha aprobado un paquete de ayudas económicas de 30 millones de euros destinado a las víctimas del accidente ferroviario ocurrido en Urda (Toledo) y a sus familias.
La medida, respaldada por el Consejo de Ministros mediante un Real Decreto-ley, busca ofrecer apoyo económico inmediato a las personas afectadas por la tragedia, sin necesidad de esperar a que se resuelvan los procedimientos habituales de las aseguradoras.
Del presupuesto total, 15 millones se destinarán a ayudas directas, mientras que los otros 15 millones servirán para adelantar las indemnizaciones correspondientes a los seguros de accidentes.
En el caso de las personas fallecidas, se contempla una ayuda superior a 72.121 euros, a la que se sumará una cantidad equivalente como anticipo del seguro.
Para quienes hayan sufrido lesiones, las compensaciones dependerán de su gravedad. Los importes oscilarán entre 2.404 euros para los casos más leves y más de 84.141 euros para las lesiones de mayor consideración, con anticipos equivalentes.
Además, estas ayudas estarán libres de impuestos, se entregarán mediante un único pago y podrán recibirse junto con otras indemnizaciones de los seguros obligatorios y de responsabilidad civil.