El geriatra del Hospital Universitario Sanitas Virgen del Mar, Carlos de la Fuente, advierte de que recibir el alta hospitalaria no significa haber recuperado la capacidad funcional previa. La vuelta a casa permite comprobar cómo evoluciona la autonomía de las personas mayores en actividades cotidianas, como caminar, levantarse o utilizar el baño.
El especialista recomienda que la recuperación de la actividad sea gradual e individualizada, teniendo en cuenta el estado clínico, la capacidad física y el riesgo de caídas. Asimismo, aconseja seguir las pautas de movilización indicadas al alta y solicitar valoración profesional ante síntomas como mareos, dolor, inestabilidad o dificultades respiratorias.
La directora médica de Sanitas Mayores, Miriam Piqueras, destaca la importancia de observar los avances en tareas concretas y repartir el esfuerzo a lo largo del día. Alternar pequeños periodos de actividad con descansos y mantener aquellas tareas que puedan realizarse con seguridad ayuda a conservar las capacidades y recuperar progresivamente la independencia.
El entorno familiar también desempeña un papel fundamental. Los expertos aconsejan ofrecer ayuda cuando sea necesaria, sin caer en la sobreprotección, y revisar las condiciones de la vivienda para reducir el riesgo de accidentes. La iluminación, las alfombras, los obstáculos, el calzado y los apoyos en el baño son elementos que conviene comprobar.
Por último, los especialistas recuerdan que es fundamental revisar con los profesionales sanitarios la medicación y no modificar los tratamientos por iniciativa propia. Si aparecen nuevas limitaciones, efectos adversos o una pérdida de autonomía, se recomienda reevaluar la situación clínica y funcional, recurriendo a la videoconsulta o a la atención presencial cuando sea necesario.