El estado de salud percibido por la población española ha sufrido un claro retroceso en los últimos dos años. Según los datos de la Encuesta de Salud de España del INE, solo el 68,3% de los ciudadanos de 15 o más años calificó su salud como buena o muy buena, lo que supone un descenso de 5,8 puntos. Esta caída en la valoración positiva afecta a prácticamente todas las franjas de edad y golpea con especial intensidad a las mujeres, cuya percepción favorable bajó 7,1 puntos.
En paralelo al deterioro de la percepción general, el porcentaje de personas que afirma padecer alguna enfermedad o dolencia crónica experimentó un fuerte repunte, escalando del 57,7% al 66,2%. De este modo, dos de cada tres españoles conviven en la actualidad con problemas de salud de larga duración, manteniéndose una brecha de género considerable al afectar al 70,9% de las mujeres frente al 61,4% de los hombres.
Las patologías crónicas más habituales entre la población adulta continúan estando lideradas por el colesterol alto, la hipertensión arterial y el dolor lumbar crónico. No obstante, al examinar la evolución reciente, los mayores incrementos se han registrado en las alergias crónicas —que suben más de cinco puntos—, el colesterol y las molestias asociadas al periodo menopáusico.
Entre los menores de 15 años, el mapa epidemiológico está marcado por las alergias crónicas, el asma y los trastornos de la conducta. La encuesta advierte además de la presencia temprana de sintomatología depresiva en la infancia y adolescencia, si bien el repunte más acusado de este tipo de trastornos en los últimos dos años se ha localizado en la población mayor de 65 años.
Finalmente, el estudio revela que el 16,2% de la población mayor de 15 años presentó algún tipo de cuadro depresivo, lo que representa un aumento de 1,6 puntos. Pese a que la sintomatología calificada como severa experimentó una leve mejoría al reducirse cerca de un punto, el resto de los episodios depresivos más moderados o leves mantuvieron un notable crecimiento en el conjunto del país.