El pasado lunes día 28 de septiembre de 2026, leo en el Diario Vasco, decano de la prensa escrita en Gipuzkoa, que el Gobierno Vasco anuncia la primera O.P.E. (Oferta Pública de Empleo) para funcionarios de prisiones (379 plazas). 5 años y medio después de hacerse cargo de las competencias en esta materia.
El Gobierno Vasco demuestra, una vez más, porqué o para qué ha insistido y coaccionado al Gobierno Central para que le transfiera las competencias en materia de prisiones: ¡Conceder terceros grados y libertades condicionales a los etarras, para ganarse el voto de los “bildutarras” menos extremistas y poder negociar con los proetarras un posible gobierno de coalición en el País Vasco si vienen mal dadas en las próximas elecciones!
Así, en las prisiones vascas se ha priorizado la concesión de terceros grados y la aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario, pero tan solo a los presos etarras. Al resto no. Los “Robagallinas” se comen la condena a pulso.
Desde el año 2021 en el que se hicieron cargo de la competencia en prisiones, la administración penitenciaria vasca, ha surtido a las cárceles de su territorio de personal sin ningún tipo de preparación (bolsa de trabajo). Desde reponedoras de supermercado (Y no tengo nada en contra de ese trabajo, alguna ha llegado a ser vicepresidenta del gobierno) a personas que no han trabajado en su vida.
Lo cierto es que para ser “carcelero”, ¡Uy! Perdón, que ahora se llaman “agentes de control de la convivencia” dentro de la escala de “ayudantes en ejecución penal”, hay que tener ciertos conocimientos, y un poco de “cuajo”.
Así, me informan que las bajas por depresión y ansiedad son generalizadas en este colectivo, sobre todo cuando se tienen que enfrentar a una celda con un suicidado (ahorcado, con su correspondiente meado y cagado, o lleno de sangre porque el preso ha elegido cortarse las venas en “juliana”), o con peleas en el módulo o en el patio con pinchos y armas varias.
Para ser “carcelero” hay que valer. Y no vale cualquiera. Por ello, el Gobierno Vasco ha publicado la convocatoria para esta O.P.E. y sorpresivamente no se exige tener perfil alguno de euskera, puntúa, pero no es excluyente. Para ser médico en el País Vasco es obligatorio saber euskera, pero para ser carcelero no. Así nos va.
Deben estar muy necesitados, o como creo yo, es algo que les importa una puta mierda. Eso sí, les van a exigir 3 pruebas físicas excluyentes, de esas de apto o no apto. Y por supuesto sin ningún tipo de discriminación por razón de sexo.
Las tres pruebas son las siguientes:
| Prueba | Hombres | Mujeres |
| Agilidad (circuito) | 20,5” | 24,5” |
| 1 Km | 4´ | 4,40´ |
| Press de banca | 35Kg-23repeticiones (45”) | 25Kg. 19 repeticiones (45”) |
De ahí la pregunta que me hago: ¿Oportunismo o falta de previsión? ¿o ambas? Se ha priorizado la concesión de terceros grados y salidas de todo tipo a los etarras. La construcción de la nueva cárcel se ha efectuado deprisa, corriendo y como siempre mal.
Falta personal de todo tipo, tanto en el ámbito de régimen como en el de tratamiento, pero se suplen las faltas de personal desatendiendo a los presos. No se cursan las instancias, los presos han tenido que escribir en un folio sus peticiones que han sido recibidas y no se les ha entregado ni copia ni nada que acredite su entrega. No se remiten los informes al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria, el cual tiene que recordarle a la cárcel esta obligación en varias ocasiones retrasando, si cabe más todavía, la resolución de cuestiones como los permisos, que se suceden cada dos meses, etc.
A los políticos, eso, dar el servicio a los presos, les da exactamente igual. Lo único que les preocupa es seguir en la poltrona y chupando del bote. ¿Que inauguramos la cárcel de Zubieta y falta de todo? ¡no importa! Lo que importa es la foto en la prensa. ¿Qué les damos la libertad a presos con condenas de miles de años? No importa. Lo que importa es que ganemos votos.
Y así con todas aquellas competencias que se han ido haciendo cargo. Otro ejemplo y termino es LANBIDE (Servicio Público Vasco de Empleo), la administración que se encarga no de buscar empleo a las personas en paro, sino que lo único que hace es gestionar las ayudas a las personas desempleadas, y lo hace mal.
Un ejemplo. Una mujer con una discapacidad reconocida del 80% está cobrando unos 900 euros entre pensión mínima y ayuda habitacional, en San Sebastián, donde una habitación no baja de 400 euros al mes. Cambian las normas y con carácter retroactivo le piden unas cantidades que ellos han pagado mal.
Le quitan 450 euros al mes durante dos años. Ahora tiene que vivir con la mitad de las ayudas porque estos señores han hecho las cuentas mal, porque son unos inútiles o simplemente porque los presupuestos no les llegan para tanta ayuda social y para tanto despilfarro a sus amiguitos batasunos y proetarras.
Y así con todo. Tan solo tenéis que ver dónde está la sede del PNV en Donostia. Buscarla y ver el precio del metro cuadrado en esa zona y sabréis en qué se gastan el dinero de los vascos, las vascas y los vasques.