La Cámara de Diputados de Italia ha dado su visto bueno definitivo este jueves a la nueva ley electoral. El texto salió adelante con 227 votos a favor y 164 en contra, sin abstenciones.
La Cámara ha votado el mismo texto que ya había enmendado el Senado, por lo que la reforma queda aprobada. La iniciativa ha sido impulsada por la primera ministra, Giorgia Meloni.
El eje de la norma es una prima de mayoría. La lista o coalición que obtenga al menos el 42 % de los votos recibirá un número fijo de escaños: 70 en la Cámara y 35 en el Senado.
Si nadie alcanza ese umbral, no se concederá ninguna prima en ninguna de las dos cámaras. Los escaños se repartirán entre las fuerzas que superen la barrera mínima del 3 %.
La ley fija un tope de 220 diputados y 113 senadores. Además, introduce cambios en la forma de votar.
Meloni ha destacado que el elector podrá indicar hasta tres candidatos en una lista de seis. Todos figurarán en una misma papeleta.
Según la primera ministra, los italianos podrán elegir «el partido, la coalición, el programa, el candidato a primer ministro» y a su propio parlamentario. Lo ha escrito en un mensaje en redes sociales.
La oposición califica la prima de inconstitucional. Sus voces críticas han bautizado la medida como ‘Melonellum’ y sostienen que busca mantener a Meloni en el poder.
La dirigente de Hermanos de Italia lo ve de otra manera. Asegura que la prima favorece la estabilidad y la coherencia parlamentaria de cualquier gobierno, sea cual sea su orientación política.
Meloni defiende que quien gana las elecciones debe poder gobernar y responder ante quienes le votaron. En su opinión, los gobiernos estables traen más continuidad, responsabilidad y capacidad de respuesta.
La primera ministra ha presentado la aprobación como una victoria política. Ha asegurado que hay quien esperaba ver dividido al centroderecha y que ahora le responden con hechos.
Meloni ha subrayado que su coalición está unida y cohesionada. El resultado supone un respaldo a su liderazgo en el Parlamento.
La votación llega, además, cuando su Gobierno se ha convertido en el más longevo de la historia de Italia. Ya ha superado los 1.413 días en el cargo.