Donald Trump ha cerrado su visita a Irlanda con una noticia especialmente celebrada por el sector del whisky. El presidente de Estados Unidos anunció este domingo que eliminará los aranceles que gravan la entrada de esta bebida irlandesa en el mercado estadounidense, una medida que comunicó durante la entrega de trofeos del Irish Open de golf.
Trump explicó que había abordado la cuestión con el primer ministro irlandés y que también había recibido peticiones para revisar estos impuestos. Entre quienes le plantearon el asunto se encontraba el golfista Shane Lowry, ganador del torneo, que reaccionó con humor asegurando que las destilerías deberían agradecérselo.
Hasta ahora, el whisky procedente de Irlanda estaba sometido a un arancel del 10% para acceder al mercado estadounidense. Su eliminación supone un alivio para los productores, especialmente porque el whisky escocés y el de Irlanda del Norte no soportan este gravamen.
La decisión también ha sido recibida positivamente por el Gobierno irlandés. La ministra de Asuntos Exteriores, Comercio y Defensa, Helen McEntee, destacó la importancia de esta industria para la economía y el empleo del país.
El anuncio pone así el broche económico a la visita de Trump, con una medida destinada a facilitar las exportaciones irlandesas a Estados Unidos.