El Pleno del Congreso ha rechazado por primera vez un dictamen del Tribunal de Cuentas sobre la Cuenta General del Estado con los votos de PP, Vox, Junts y UPN, en concreto la relativa a 2024, donde se detectó el uso de casi 2.400 millones de euros de fondos europeos sobrantes para pagar pensiones.
Además de expresar su rechazo a la Cuenta General del Estado, el hemiciclo también ha aprobado un dictamen que pide al organismo fiscalizador realizar en el plazo de tres meses un informe con las consecuencias de no tener un proyecto de Presupuestos.
La Declaración sobre la Cuenta General del Estado es un trámite que ha venido aprobándose en el Parlamento sin mayor inconveniente. Sin embargo, la última realizada relativa a 2024 levantó las críticas de PP y Vox por desvelar el Tribunal de Cuentas que el Gobierno estaba usando recursos sobrantes del Plan de Recuperación para pagar pensiones de clases pasivas y complementos a mínimos.
Tanto la Comisión Europea, como el Gobierno y la presidenta del Tribunal de Cuentas, Enriqueta Chicano, aseguraron que esa práctica no era ilegal y cumplía las reglas establecidas para los fondos europeos, pero la oposición optó por una posición crítica y tanto PP como Vox decidieron impulsar acciones para manifestar su rechazo.
En concreto, en la Comisión Mixta donde se congrega Congreso y Senado para las relaciones con el Tribunal de Cuentas, y donde PP y Vox tienen mayoría, se impulsó una resolución con el rechazo expreso a la Cuenta General del 2024.
Pero además de ese rechazo, tanto los de Alberto Núñez Feijóo como los de Santiago Abascal querían dejar reflejado su censura a la falta de un proyecto de Presupuestos Generales del Estado en lo que va de legislatura.