El Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) calificó como “muy probable” que las autoridades marroquíes no hubieran favorecido activamente la oleada migratoria hacia Ceuta, aunque consideró que podrían haber actuado de manera “negligente y pasiva”. El informe, elaborado el 30 de julio y posteriormente desclasificado, analiza la crisis migratoria registrada en Ceuta y otras zonas españolas del norte de África.

El documento sitúa el comienzo de la crisis el 25 de julio, cuando alrededor de 1.700 personas llegaron por mar desde Marruecos a Ceuta, mientras se producían numerosos intentos de entrada. El CIFAS describe la situación en la frontera como un “caos migratorio” y señala también varias intrusiones, aunque de menor magnitud, en islas y peñones españoles. Además, advertía de que podían producirse “más intrusiones a muy corto plazo”, especialmente en las islas Chafarinas.
Respecto a la actuación de las fuerzas marroquíes, el informe destaca la existencia de informaciones contradictorias. Mientras en Melilla se hablaba de una actitud activa para controlar la frontera, en Ceuta se observaba “pasividad ante la avalancha”, que habría facilitado los accesos por mar y tierra. Esta valoración contrastaba con la posición oficial de la Embajada de Marruecos en España, que defendía una “total colaboración” con el Gobierno español.
El CIFAS también relacionó el incremento de las entradas con una sentencia del Tribunal Supremo del 29 de junio, publicada el 8 de julio, que establecía que determinados accesos a nado no podían ser objeto de rechazo en frontera. Según el informe, esta decisión suponía “una decisiva limitación de acción” para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad españolas. A ello se sumaba la celebración de la Fiesta del Trono en Marruecos, que habría desplazado efectivos de seguridad hacia otras zonas y reducido la vigilancia en las proximidades de Ceuta.
En sus previsiones, la Inteligencia militar consideraba “probable” que Marruecos aumentara su implicación a partir del 1 de agosto, una vez terminada la festividad. Sin embargo, no descartaba que Rabat pudiera “intentar explotar” la crisis “en beneficio de sus intereses estratégicos”, ni que existiera cierto descontento en el entorno del rey Mohamed VI por el viaje de Pedro Sánchez a Argelia el 20 de julio.
Finalmente, el CIFAS consideraba “casi seguro” que el deterioro de la situación obligaría a activar a las Fuerzas Armadas españolas a corto plazo y veía probable que se produjeran incidentes de seguridad pública en Ceuta. Una comunicación del Regimiento de Guerra Electrónica Nº32, enviada a las 10.06 del 30 de julio, reforzaba esta previsión al considerar “muy probable” que ese día se intentara una entrada masiva aprovechando la celebración del Día del Trono en Marruecos.