El ex presidente del Gobierno y ex secretario general del PSOE, Felipe González, se reúne hoy en un almuerzo en Madrid con casi 40 exaltos cargos de su Gobierno en el marco de un encuentro en el que se pondrá de manifiesto la urgente necesidad de que el PSOE se deshaga ya de los comunistas y recordar a Pedro Sánchez que debe convocar ya las urnas para no seguir dañando el partido.
Un restaurante de Madrid, el Urumea, acoge hoy a las 14:30 horas, la tradicional «Comida Anual de Bonito del Norte», un almuerzo que desde hace años convoca a un nutrido grupo de dirigentes, ex ministros, sindicalistas y colaboradores que compartieron la primera línea política durante los catorce años en los que Felipe González presidió el Gobierno de España (1982-1996).

La cita vuelve a poner sobre la mesa el peso simbólico que aquella generación socialista sigue teniendo en la vida pública española, tres décadas después de abandonar el poder.
Aunque la invitación al almuerzo y posterior reunión no anuncia intervenciones ni actos protocolarios, la sola presencia de Felipe González Márquez (Sevilla, 1942) confiere a la comida su verdadero sentido.
Según fuentes de los invitados la errática política de Sánchez, Ceuta, el informe PISA, la llamada Ley de Nietos con la que Sánchez pretendía perpetrar otros pucherazo, los no presupuestos ni elecciones y la recién creada Asociación Consenso y Democracia, que busca que el PSOE recupere su identidad sin comunistas, separatistas o filoetarras, serán algunos de los temas que tratarán los comensales.
Felipe González fue secretario general del PSOE entre 1974 y 1997 y presidente del Gobierno entre el 2 de diciembre de 1982 y el 5 de mayo de 1996, el mandato más largo de cualquier presidente democrático español.
Bajo su liderazgo, el PSOE ganó cuatro elecciones generales consecutivas (1982, 1986, 1989 y 1993) y protagonizó procesos como la integración de España en la OTAN y en la entonces Comunidad Económica Europea.
Buena parte de los convocados a la comida ocuparon carteras ministeriales, la Fiscalía General del Estado, la Presidencia del Senado o la secretaría general de UGT precisamente durante esos gobiernos, lo que convierte el encuentro en una suerte de reunión de la vieja guardia felipista.
Entre los nombres de la lista figuran varios de los ex ministros José Luis Corcuera, del Interior, entre 1988 y 1993; Virgilio Zapatero, ministro de Relaciones con las Cortes y de la Secretaría del Gobierno entre 1986 y 1993 y uno de los hombres de confianza de González en el segundo y tercer gabinete.
Javier Sáenz de Cosculluela, ministro de Obras Públicas y Urbanismo durante buena parte de los años ochenta.
Rosa Conde, ministra portavoz del Gobierno, una de las pocas mujeres con cartera en aquellos ejecutivos.
Juan José Laborda, presidente del Senado entre 1989 y 1996, además de senador socialista por Burgos durante toda la etapa constitucional.
Eligio Hernández, fiscal general del Estado entre 1992 y 1994, cargo cuyo nombramiento fue después declarado ilegal por el Tribunal Supremo por no acreditar los años de ejercicio jurídico exigidos; antes había sido gobernador civil de Tenerife y delegado del Gobierno en Canarias.
Paco Vázquez (Francisco Vázquez), histórico alcalde socialista de A Coruña entre 1983 y 2006 y más tarde embajador de España ante la Santa Sede.
A ellos se suma la presencia de Cándido Méndez, quien fue diputado socialista antes de convertirse en secretario general de UGT desde 1994 hasta 2016, sucediendo en el cargo a Nicolás Redondo Urbieta.
El ex dirigente socialista Nicolás Redondo Terreros es otro de los invitados.
Así como Juan de Justo, de la secretaría de Estado del Ministerio del Interior.
La convocatoria incluye igualmente a otras figuras vinculadas al PSOE de aquellos años y a la vida pública posterior, como José Antonio Alonso, José María Mohedano, Rodolfo Martín Villa —aunque este último desarrolló su carrera ministerial en los gobiernos de la UCD, no en los de González— o el sacerdote Ángel García Rodríguez, conocido como «Padre Ángel», fundador de Mensajeros de la Paz.
El resto de la lista la componen colaboradores, amigos y compañeros de distintas etapas cuya trayectoria pública no ha podido verificarse de forma independiente.
Asimismo, hay otros muchos ex altos cargos que, aunque no podrán asistir a la reunión, están con Felipe González y contra Pedro Sánchez, que está arruinando el partido, señalan algunos asistentes al almuerzo.