España quiere que la Unión Europea refuerce sus recursos para hacer frente a las consecuencias del cambio climático. El Gobierno ha propuesto a la Comisión Europea la creación de un fondo específico para financiar medidas de adaptación, que contaría, entre otras vías, con un gravamen sobre los beneficios de las empresas de petróleo y gas.
La propuesta ha sido trasladada por la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, al comisario europeo de Clima, Wopke Hoekstra. El planteamiento incluye también recurrir a instrumentos comunes de deuda y estudiar mecanismos como bonos vinculados al riesgo climático.
España reclama además que la UE tenga más en cuenta la resiliencia a la hora de decidir sus inversiones. Entre las prioridades estarían sectores especialmente expuestos como el agua, la agricultura, la salud, los bosques, las infraestructuras, el turismo, la pesca y la biodiversidad.
El Ejecutivo también plantea reforzar la capacidad europea para responder rápidamente ante fenómenos meteorológicos extremos y mejorar los mecanismos de protección civil compartidos.
Aagesen defiende que Europa necesita anticiparse a los riesgos en lugar de limitarse a reaccionar ante las emergencias, especialmente porque el continente se está calentando a un ritmo superior al promedio mundial.