Los carburantes continúan encareciéndose en España y acumulan ya nueve semanas consecutivas de subidas. El gasóleo alcanza un precio medio de 1,865 euros por litro, tras aumentar un 0,21% esta semana, mientras que la gasolina se sitúa en 1,732 euros después de avanzar un 0,52%, según el Boletín Petrolero de la Unión Europea.
La escalada se ha intensificado desde comienzos de julio, coincidiendo con el final de la rebaja del IVA al 10%. Desde entonces, el diésel acumula un incremento cercano al 24% y la gasolina supera el 20%, acercándose a los niveles registrados antes de las primeras medidas fiscales adoptadas en marzo.
El impacto ya se nota especialmente al pasar por la gasolinera. Llenar un depósito de 55 litros de diésel cuesta actualmente unos 102,57 euros, aproximadamente 25 euros más que hace un año. En un vehículo de gasolina, el mismo depósito supone alrededor de 95,26 euros, casi 14 euros más.
A pesar de estas subidas, ambos carburantes continúan lejos de los récords alcanzados durante el verano de 2022. Además, los precios españoles siguen siendo inferiores a las medias de la Unión Europea y de la eurozona, tanto en gasolina como en diésel.