La industria discográfica de música española facturó 181,4 millones de euros en la primera mitad de 2026. La cifra, en valor industria, supone un crecimiento del 11,6% respecto al mismo periodo de 2025, según los datos de Promusicae.
La patronal ha cambiado este año su forma de presentar los datos. En lugar del precio de venta al público, usa ahora el valor industria, sin IVA ni márgenes de distribución, como se hace a nivel internacional. Esos 181 millones equivaldrían a 321,6 millones de euros en PVP.
El negocio digital de la música generó 160,5 millones de euros en el semestre, un 10,5% más que un año antes. Ese segmento concentra ya el 88,5% de la facturación total del sector musical español.
Dentro del negocio digital, el streaming se mantiene como formato dominante, con 159,6 millones de euros de ingresos y un crecimiento del 10,8%. Las suscripciones de pago fueron el principal motor, con 121 millones de euros y un aumento del 15,1% interanual.
Ese modelo de suscripción representa ya dos tercios de toda la facturación por música grabada en España. Dentro del negocio puramente digital, su peso sube hasta el 75,4%.
El mercado físico facturó 20,9 millones de euros en el semestre, un 20,3% más que en 2025. El vinilo protagonizó ese avance, con un crecimiento del 27,7% hasta los 15,3 millones de euros.
Ese formato concentra ya el 73% de toda la facturación física del sector. Los CD también crecieron, aunque de forma más moderada, con un incremento del 4,3%.
Promusicae destaca que el negocio de suscripciones se ha disparado en apenas seis años. Los ingresos por este concepto han pasado de 45,1 millones de euros en el primer semestre de 2020 a los 121 millones actuales, un crecimiento acumulado del 168,2%.
El resto de formatos digitales mostró un comportamiento más desigual. El streaming de audio financiado con publicidad creció un 7,1%, mientras que el de vídeo con el mismo modelo cayó un 8,5%. Las descargas permanentes apenas variaron, con un avance del 0,4%.
El presidente de Promusicae, Antonio Guisasola, defendió que estos resultados confirman la solidez del mercado español. Según explicó, reflejan la capacidad del sector para generar valor mediante la inversión en talento, innovación y nuevos modelos de negocio.
Guisasola destacó también la combinación entre un ecosistema digital cada vez más consolidado y la buena marcha del formato físico, en particular del vinilo. A su juicio, esa combinación permite afrontar con optimismo la segunda mitad del año.
El directivo reconoció, no obstante, que España mantiene un déficit de penetración» de los modelos de suscripción, pese a su notable crecimiento. Advirtió que parte de ese avance procede de ajustes en el precio de la oferta, por lo que insistió en la necesidad de seguir consolidando este modelo de consumo.